Fabledom es, además, inclusivo, permitiéndonos seleccionar el género neutro tanto de nuestro personaje como del sexo de la pareja que buscamos. La guinda a un juego que me ha entretenido durante muchísimas horas y que, aún habiendo completado el capítulo final, me tienta regresar a él para seguir relajándome diseñando una idílica ciudad medieval.